Lo tuyo es puro teatro

Se cumple este año el aniversario de la muerte de uno de los grandes compositores del género chico: Federico Chueca (1846-1908). Antes de que el género evolucionara hacia la zarzuela grande de dos actos, el compositor madrileño compondría sainetes líricos y operetas tan recordadas durante las décadas posteriores como fueron Agua, azucarillos y aguardiente (1897), o La Gran Vía (1886), que llegó a suscitar la admiración de un melómano como Friedrich Wilhelm Nietzsche. El concepto “género chico” venía de la Revolución de 1868, cuya crisis hizo que se empezaran a escribir zarzuelas más cortas, de precio más reducido y de un solo acto, de corte muy popular, como contraposición a la grandiosidad y duración de la ópera italiana y alemana de entonces.

Para la ocasión, el Teatro de la Zarzuela ha escogido al director teatral Andrés Lima. Conocido en su faceta como actor y como director del grupo de teatro Animalario, ha asumido el reto de llevar a la escena dos obras tan castizas y típicas como El bateo y De Madrid a París. Cabía preguntarse cómo el director de propuestas como Marat-Sade, que se pudo ver recientemente en el Centro Dramático Nacional, se enfrentaría a la quintaesencia zarzuelera. Una prueba que, como se recogió en estas mismas páginas con La leyenda del beso, ya había afrontado este teatro con otros títulos, como Marina Bollaín y La verbena de la paloma, o Emilio Sagi y La generala.

Foto: Jesús Alcántara

La apuesta de Andrés Lima ha sido la del puro teatro. Teatro en estado puro que explota las partes más cómicas de los libros escritos por Antonio Paso, Antonio Domínguez, José Jackson Veyán y Eusebio Sierra, y que necesita de un elenco de actores más que notables para sostener la vorágine festiva en la que se enfrascan las dos obras de este programa doble.

“Sube el trapo”, le dice un tramoyista algo bebido a su compañero al comienzo de la obra. El bateo va a comenzar y un anciano Federico Chueca avanza por el escenario, envuelto en su capa negra y cubierto por un bombín. Los dos tramoyistas harán las veces de despistados regidores durante las dos obras. Hay en toda la propuesta escénica un homenaje implícito al teatro que se hacía entonces, donde unas cuantas tablas se bastaban para provocar la ensoñación del público. Obras nacidas entre el humo de los cafés, esos mismos donde comenzó a tocar el propio Federico Chueca, alumbrado por luces baratas y solitarias como esa bombilla que abre y cierra la función.

Andrés Lima juega en todo momento con el tiempo y el ritmo teatrales, acelerándolo y ralentizándolo según lo necesite la tensión de la trama y la intensidad de la comedia. En eso tiene un paralelismo con la música del propio Chueca, tan alternada por diferentes ritmos y estilos; muestra de ello es el conocido preludio de El bateo. La función está llena de momentos de gran teatro, como la transición del tren que sale de Madrid y nos traslada a París. O la huelga de organilleros cantada por voces femeninas. El resultado es una diversión en toda regla, alimentada constantemente por el talento de los actores y cantantes, que entran y salen de escena en un frenesí que a veces no parece tener fin.

Destacaron el número de las cigarreras, con una estupenda Milagros Martín, en su papel de La Pelos, y el trabajo teatral de Daniel Moreno y Roberto Álamo. Una de las parejas de la función fue la de Miguel Rellán y Alfonso Blanco, desternillantes en cada una de sus actuaciones, como en el número de los agentes que recordaban a los añorados Tip y Coll. La Orquesta de la Comunidad de Madrid sonó con la gracia necesaria al mando de su titular, Miguel Roa.

Al final de la obra, todas las luces se apagan, menos ésa que alumbra un piano vertical, donde vemos a un Federico Chueca evocando sus tiempos de pianista nocturno. Allí fraguó su vocación musical y el carácter de toda su obra. “No h’astao mal”, acertó a musitar su figura en medio de una nube de humo, cuando el piano terminó y el teatro se quedó en silencio.

El bateo/De Madrid a París, de Federico Chueca y Joaquín Valverde. Programa doble. Int.: L. Valdenebro, M. Martín, P. de la Torriente, E. Serra, R. Álamo, D. Moreno. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dir. escena: Andrés Lima. Dir. musical: Miguel Roa. Nueva producción del Teatro de la Zarzuela. Madrid, hasta el 20 de julio.

Artículo publicado en Actualidad Económica, 11 de julio de 2008.

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Esta entrada fue publicada el Viernes 18 julio 2008 a las 4:27 pm. Se guardó como Zarzuela y etiquetado como , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

3 pensamientos en “Lo tuyo es puro teatro

  1. Teresa Cabarrush en dijo:

    Siempre es necesario que exista una bombilla que encienda y apague el escenario. Tengo mis dudas, pero a veces me parece la realidad puro teatro y éste pura realidad.

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  2. Teresa Cabarrush en dijo:

    ¿No será que la autenticidad es puro teatro? o ¿hacemos teatro sin darnos cuenta en la realidad vivida o no es teatro?…es algo muy peculiar en la forma de actuar y se traduce…como en algo mágico pero totalmente creíble…

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  3. Teresa Cabarrush en dijo:

    La verdad que no sé exactamente de qué se trata…es como cuando se deja a los demás en silencio…¿ qué habré dicho yo…?, te preguntas…te deja con cierta duda…¿ qué ven los demás en lo que digo?…ni idea, esa es la verdad.

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